Casos representativos
En este espacio queremos compartir la experiencia de algunos de nuestros pacientes atendidos en el último tiempo. Cada uno de ellos representa distintas patologías y se encontraba en diferentes etapas de su condición.
A través de sus historias, buscamos reflejar cómo la cirugía de cadera puede devolver movilidad, aliviar el dolor y mejorar de manera significativa la calidad de vida.
​
Si te sientes identificado con alguno de estos casos, si tienes mas dudas o si quieres conocer mas. No dudes en contactarnos.


Caso 1: Artrosis de cadera severa (adulto mayor)

Antecedentes del paciente: 87 años. Artritis reumatoide y osteoporosis severa.
​La artrosis de cadera severa ocurre cuando el cartílago de la articulación se desgasta por completo, provocando que los huesos rocen entre sí. Esto genera dolor intenso, rigidez y dificultad para caminar o realizar actividades diarias.
Cuando los tratamientos conservadores (medicamentos, fisioterapia, kinesiología) ya no alivian los síntomas, la solución es la cirugía de reemplazo total de cadera (prótesis de cadera).
Durante la operación:
-
Se retiran las superficies dañadas de la cadera.
-
Se implanta una prótesis, que reemplaza la cabeza del fémur y el acetábulo con materiales biocompatibles como titanio, cerámica y polietileno.
-
Esto permite recuperar la movilidad y por sobre todo: aliviar el dolor.
Es una cirugía segura y muy común, con resultados altamente exitosos cuando se acompaña de una buena rehabilitación.
Caso 2: Pinzamiento de cadera (Tipo PINCER)


Antecedentes del paciente: 37 años, deportista, dolor en la ingle.
La artroscopía de cadera es una cirugía mínimamente invasiva que se realiza a través de pequeñas incisiones. En el caso del pinzamiento tipo Pincer, el problema ocurre cuando el borde del acetábulo (la cavidad de la cadera) cubre en exceso la cabeza del fémur, causando un tope mecánico con dolor y limitación de movimiento. Con el tiempo, podría producir daño al cartílago y al labrum.
Durante la operación:
-
Se introducen una cámara y herramientas finas dentro de la articulación.
-
El cirujano remueve el exceso de hueso del acetábulo que genera el pinzamiento.
-
Se repara el labrum si está lesionado, habitualmente con instrumental llamado "anclas" que sostienen el labrum al hueso recién remodelado.
-
Todo se realiza sin necesidad de una gran incisión, lo que facilita una recuperación más rápida y con menos dolor postoperatorio.
Objetivo: restaurar el movimiento natural de la cadera, aliviar el dolor y eventualmente prevenir el desgaste articular que podría llevar a una artrosis en el futuro.
Caso 3: Pinzamiento de cadera (Tipo CAM)


Antecedentes del paciente: 37 años, deportista, dolor en la ingle.
En el pinzamiento tipo Cam, el problema está en la union entre la cabeza y el cuello del fémur, donde existe un exceso de hueso con forma irregular. Esto provoca que, al mover la cadera, esta deformidad no esférica entra en una cavidad (acetábulo) que sí lo es. Esto genera dolor y lesiones en el labrum. Deformidades de gran tamaño podrían incluso llevar a desgaste acelerado del cartílago y artrosis a largo plazo.
Durante la artroscopía de cadera, el cirujano remueve ese exceso de hueso para devolverle una forma más redondeada, mejorando el movimiento y evitando un desgaste progresivo.
Al igual que la artroscopía para la deformidad tipo Pincer, es un procedimiento mínimamente invasivo que alivia el dolor y tiene una recuperación más rápida.
​
Lo más frecuente es que los pacientes tengan un pinzamiento del tipo mixto: Pincer y Cam, y que en la misma cirugía se solucionen ambos problemas de una vez.
Caso 4: Fractura de cadera (cuello femoral) izquierda


Antecedentes del paciente: 67 años, sana, autovalente. Caída al tropezar en su casa con golpe en la cadera izquierda.
Con el paso de los años la osteoporosis va aumentando en prevalencia. Esta enfermedad no produce dolor, más bien altera la calidad del hueso de modo que una simple caída con un golpe leve en el costado puede producir una fractura de cadera. Existen distintos tipos de fractura de cadera que también cambian su tratamiento según el tipo de paciente.
​
Las fracturas de cuello femoral desplazadas en un adulto mayor tienden a tener mejores resultados (y más predecibles) cuando son tratados con una protesis de cadera, como este caso. Cuando la expectativa de vida o funcionalidad del paciente no es mucha, se prefiere una prótesis "parcial" de cadera, donde no se reemplaza el acetábulo, solo el fémur. Cuando el paciente tiene una expectativa de vida más prolongada y es altamente funcional y autovalente, se opta por una prótesis total de cadera; se reemplazan fémur y acetábulo (como este caso).
Caso 5: Fractura de cadera (pertrocantérica) izquierda
Antecedentes del paciente: 78 años, enfermedad de Alzheimer. Nuevamente, otra caída al tropezar en su casa con golpe en la cadera izquierda.
​
Las fracturas de pertrocantéricas, también llamadas intertrocantéricas o extracapsulares, son suceptibles de ser tratadas mediante osteosíntesis. Esto es, juntar el hueso fracturado con un implante. Frecuentemente se utiliza un "clavo cefalomedular", que permite que el paciente recién operado pueda volver a moverse sin tanto dolor, tal como se ve en este caso.
​
Uno de los beneficios de esta cirugía es que es mínimamente invasiva, habitualmente con dos o tres incisiones pequeñas de 3 cms cada una, lo suficiente para poder insertar el implante.
​
Además, si es una cirugía expedita, puede realizarse tan rápido como 20 minutos, disminuyendo así los riesgos perioperatorios de un paciente adulto mayor que suele ser médicamente más frágil.
​
​
​

Caso 6: Artrosis de cadera severa (paciente joven)

Antecedentes del paciente: 48 años. Sano, trabajador, activo. Años de evolución de dolor inguinal derecho, aguantando "lo más posible".
​Antiguamente existía el concepto de "aguantar la mayor cantidad de tiempo posible" para que una vez que se pusiera la prótesis de cadera, esta durara para el resto de la vida o, a lo más, tuviera que ser re-intervenida una sola vez.
Hoy en día, no es necesario esperar. En el pasado, la principal razón para "aguantarse" era el desgaste de uno de los componentes de la prótesis: el polietileno. Hace más de 20 años se inventó un tipo de polietileno nuevo: "de alto entrecruzamiento". Existen múltiples estudios que han demostrado que este nuevo polietileno virtualmente no se gasta. Eso quiere decir que, si la prótesis no se complica por otra razón, no hay motivo para volver a operar a un paciente.
​
La cirugía de protesis total de cadera tiene una sobrevida de 95-97% a 15-20 años.
Eso quiere decir que de cada 100 protesis de cadera, en 15 a 20 años más, 95 a 97 pacientes aun tendrán su prótesis puesta sin problema.
​
Este paciente se fue de alta a su casa al día siguiente, caminando sin dolor después de más de 10 años de sufrir. Además, aprovechamos de restaurar el largo de su extremidad, que con los años se fue acortando producto de su severa artrosis.
​
En resumen: otro paciente feliz.
​
